lunes, 08 de mayo de 2006
La inocencia se va perdiendo en forma lenta, y hay quienes - en algunos aspectos - no la pierden nunca (lo que muchas veces es -seguramente- preferible).
Por ejemplo cuando somos pequeños nos llenan la mente de ideas y fantasías que las tradiciones van dejando a nuestros predecesores, y éstos nos las transmiten, por supuesto, con todo su cariño, aún cuando en general se sabe que se nos está mintiendo.
Cuando somos jóvenes y si afortunadamente podemos contar con todas nuestras energías físicas, seguramente la vida transcurrirá de manera normal y en muchos casos deliciosamente, y no tengamos en cuenta lo real u irreal de muchas historias.
Pero ocurre que cuando te pones a profundizar en los temas -poco a poco - te van cayendo las fichas de como se te ocurre que son las cosas verdaderamente, y efectúas tus propios análisis; entonces suele ser tarde para creer o apoyarte en muchas de aquellas cosas que te han dicho que eran de una manera y resulta que tú las estás viendo de otra, e incluso experimentándolas en forma diferente.
Y a medida que pasan los años y ya no suele ser la misma la energía de tu cuerpo y de tu mente, y además no encuentras puntos firmes de apoyo para levantar el espíritu (pues el hombre aún no puede terminar de conocer el secreto de su existencia), es el momento más duro y si bien te quieres agarrar de las paredes, se te destrozan las uñas y finalmente terminas cayendo al vacío (o simplemente asumes que deberás resignarte hasta el punto donde lo intangible e invisible pueda convertirse en real en tu pensamiento).

Tags: Se pierde la inocencia

Publicado por Gheoaleg @ 17:44
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios