De que me sirve que me adulen aquellos que lo hacen por obligación:
1) De nada, porque el resto de la gente se da cuenta que es algo falso.
En consecuencia es mejor resistirse a este tipo de adulación.
2) Y tampoco le sirve a los que se transforman en vehículo de esta falsa adulación, muy por el contrario pueden llegar a sufrir por defender una idea que bien puede no parecerles correcta. Como también se hacen prisioneros de un sistema que no los conduce a nada positivo para su futuro y mucho menos cuando deban rendir explicaciones a sus hijos y nietos de sus opiniones y acciones pasadas.
En consecuencia es preferible decir y apoyar solamente aquello que nos parece correcto.
A todas las personas, en general, les dejo este consejo con respeto y humildad para que recapaciten en que no hay nada más satisfactorio que defender aquello que verdaderamente se siente con el corazón y con el pensamiento.
Jorge H. Richino - Escritor de la web
Tags: Fáciles de distinguir.